
Y aquí encontramos algunos ejemplos más en los que el arte se ve profanado por la publicidad.
La primera imagen corresponde a una obra del artista estadounidense James Abbott McNeill Whistler, Composición en gris y negro: Retrato de la madre del artista. Estamos hablando de un pintor impresionista.
Y en la siguiente fotografía vemos como Sony ha empleado este cuadro y lo ha modificado a su conveniencia con la intención de mostrar la potencia de sus altavoces. Al mismo tiempo da la

impresión de que a la hora de representar su nueva escena han mantenido la forma de representación pero dotando la imagen de cierta modernidad, hecho que podemos apreciar, por ejemplo, en el cambio entre una silla que apenas se aprecia en el cuadro original, y el reconocido sillón que Sony utiliza en su campaña. Al mismo tiempo la intencionalidad es totalmente opuesta: mientras que el original transmite reposo y serenidad, en el segundo, esa estaticidad desaparece y nos encontramos con una escena dotada de un cierto movimiento relacionado siempre con la potencia del producto que se da a conocer.
En las siguientes imágenes nos encontramos con lo mismo, en las campañas publicitarias de Ariel, Apple, Sony de nuevo, y Ferrero Rocher.




En estas dos últimas vemos un detalle del David de Miguel Ángel, y otro de El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli; y ambas figuras, comiendo bombones.Las obras utilizadas por Ariel, Apple y Sony no las conocía, y sigo sin hacerlo, si alguien conoce los nombres de los originales, bienvenido su comentario.
Apuesto por Bouguereau, Rembrandt y Degas...
ResponderEliminarMe lo creo, gracias por la aportación.
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