A raíz de la entrada de Heidi con el mismo nombre que hablaba del violinista del metro, he querido subir esta imagen de nuestra universidad.
Es un paisaje normal, una mañana de invierno en los jardines entre nuestra escuela y rectorado, sin embargo pasaba por allí con la cámara en la mano y me pareció bonito.
Al fin y al cabo, es cierto que hay cosas por las que vale la pena perder un minuto y observarlas, aunque no aparezcan en un contexto usual.

Hace unos años descubrí que el Poli tiene rincones que merece la pena ser fotografiados. Bien por tu imagen.
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