Puede que este escaparate no se hubiera inspirado particularmente en esta obra, pero lo cierto es que es bastante fiel a ella, por la composición, los sombreros que llevan puestos y la paja que los rodea. El fondo del escaparate nos revela que no es pura coincidencia.
Para quien no la conozca, se trata de La siesta, de Vicent Van Gogh, y creo que es una manera bastante original y efectiva de hacer referencia a una obra de arte. Yo particularmente no había visto nunca unos maniquís tumbados. Parece que realmente están descansando a gusto, incluso incita a no hablar, estar en silencio para no molestarles. Esa es la esencia que también ha cogido del cuadro este escaparate.
Ahora que lo pienso, tienes razón. Yo tampoco recuerdo maniquíes tumbados en un escaparate. Buena relación.
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