Una conmocionante noticia para todos aquellos que tuvimos la suerte de poder visitarlo y disfrutarlo, ya que es, sin duda, uno de los lugares más especiales que he visitado nunca, donde poder abstraerse tras un ajetreado viaje, entre naturaleza y arte.
Es triste comprobar cómo el arte es uno de los primeros y más afectados por la economía.
Viajar este año al País Vasco ya no será lo mismo sin este rincón en el que perderse.
No lo visité y lo lamento. Me gusta el contraste entre las pequeñas flores de primer plano y la potente escultura de fondo.
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