Usan la obra de arte de una forma poco original, pero que consigue sacarte una sonrisa. Sin embargo, se me plantea una pregunta: ¿tiene una empresa publicitaria el derecho a "profanar" en cierta manera las obras de arte?
En mi opinión creo que hay algunas obras que han perdido en parte su valor para el espectador ya que estamos tan acostumbrados a verlas usadas de esta forma que no les damos la importancia que necesitan a obras tan grandes como David o La Venus de Botticelli. Son obras que todo el mundo conoce, pero nadie sabe realmente por qué son tan famosas o a qué se debe su grandiosidad.
De todas formas, cuando te pones delante de una de ellas lo entiendes todo, el arte habla por sí mismo.
Además, ¿quién aguanta comerse un Ferrero sin morderlo?
Yo no... y sí, una vez te pones delante de una gran obra de arte entiendes el porqué de tanta admiración.
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