miércoles, 29 de diciembre de 2010

Donde menos te lo esperas...

Un violinista famoso tocando en el metro de Washington DC.





Durante su anónima exhibición en el metro, que duró 45 minutos, y en la que tocó obras de artistas tan grandes como Bach, Schubert (su Ave María), Manuel Ponce y Massenent, apenas 7 personas se pararon a escuchar brevemente. Solamente una mujer (la que sale casi al final del vídeo) lo reconoció y se paró a escucharle hasta que terminó.
Pues bien, era Joshua Bell, uno de los músicos más famosos del momento. En el metro, ante las miles de personas que se dirigían a sus trabajos, logró recaudar 32 dólares. Sin embargo, dos días antes de esto se habían agotado las entradas de un concierto en el teatro de Boston. Cada una costaba 100 dólares. Además, nadie reparó en que tocó con un Stradivarius del 1713 valorado en 3'5 millones de dólares.

Esta actuación incógnito en el metro fue organizada por "Washington Post" para investigar la percepción, el gusto y las prioridades de la gente. Se plantearon preguntas como:
¿podemos en un ambiente cotidiano, a una hora inusual, apreciar arte y belleza? ¿nos pararíamos para apreciarlos? ¿podemos reconocer el talento en un contexto inusual?
Creo que es un buen ejemplo del título de nuestro blog, y una cuestión a tener en cuenta en nuestra propia carrera. Hay que estar siempre atentos a nuestro alrededor, fijarse en todo y apreciarlo con ojo sensible. Porque, si no tomamos un tiempo para escuchar cuando uno de los mejores músicos está tocando una buena melodía, ¿cuántas otras cosas extraordinarias nos estamos prediendo?

1 comentario:

  1. ¡Cuánta razón tienes Heidi! Fantástica idea la de este vídeo. Y no puedo imaginar la enorme satisfacción de la mujer que lo reconoció.

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