En el campo del arte, sin embargo, se llegan a someter a rigurosos estudios para tratar de buscar algo que, tal vez, no exista.
Por eso solo pretendo con estas imágenes subrayar la belleza de las sonrisas en el arte, a modo individual, sin tener que contemplar al mismo tiempo la imagen que rodea a cada sonrisa.
LA SONRISA DIFÍCIL
Un esbozo de sonrisa en el antiguo Egipto.
El escriba sentado, Museo del Louvre, París
LA SONRISA A DESTIEMPO
Enigmática y sensual, alejada de la severidad de su tiempo.
Nefertiti, Museo de Berlín
LA SONRISA ORIENTAL
Llamada sonrisa "Khmer", símbolo de placidez espiritual.
Bodhisattva, Templo de Bayón, Angkor-Thom (Camboya)
LA SONRISA ARCAICA
La sonrisa griega que parece no llegar a serlo.
Moscóforo, Museo de la Acrópolis, Atenas
LA SONRISA OJIVAL
Delicada y extraordinariamente dulce, cual sonrisa celestial.
Anunciación en la Iglesia, J. Van Eyck.
National Gallery of Art, Washington

LA SONRISA ELEGANTE
Famosa, elegante y misteriosa sonrisa de La Gioconda.
Monna Lisa, Leonardo Da Vinci,
Museo del Louvre, París.
LA SONRISA POPULAR
Pícara, a la vez que tremendamente humana.
El patizambo, José de Ribera, Museo del Louvre, París.
LA SONRISA FRANCA
Espontánea y sincera, propia de un niño.
Niño apoyado en un antepecho, Murillo,
National Galley of Art, Washington

LA SONRISA INOCENTE
Bella, ingenua y sencilla, como pocas otras.
Los niños Calmady, Thomas Lawrence, Metropilitan Museum, NY
LA SONRISA ILUMINADA
Dotada del perfectotoque de fuerza y claridad del maestro valenciano.
Niño sobre una roca, Joaquín Sorolla, Museo Sorolla, Madrid.
LA SONRISA ROMÁNTICA
Tenue y sutil, y pese a ello, sugerente.
Condesa de Vilches, Federico de Madrazo, Museo del Prado, Madrid.
LA NO SONRISA
Desgarradora oomo la que más, en esta historia de las sonrisas.
Guernica, Pablo Picasso, Museo Reina Sofía, Madrid.



Es curioso, no se me había ocurrido pensar en las sonrisas. A mí me da por fijarme en las manos. Una buena selección.
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